Sostenibilidad

Cómo calcular su huella de carbono

Por Ruari McCallion

Octubre 2023

Cómo y por qué usar herramientas para el cálculo de la huella de carbono

«Si no se mide, no se puede gestionar». Ruari McCallion examina las calculadoras de la huella de carbono y analiza su valor general.

¿Hasta qué punto es importante que las empresas conozcan cuál es su huella de carbono? Los clientes, especialmente otras empresas, quieren saber por ejemplo, qué están comprando y cómo de sostenibles son los suministros que consumen. En el futuro es muy probable que la legislación exija a las empresas conocer y hacer pública su huella de carbono.

Calcular la huella de carbono de un pequeño negocio implica estimar las emisiones de gases de efecto invernadero generadas tanto por las diversas actividades dentro de la organización como por los suministros de la empresa: un factor a menudo olvidado o ignorado. Artículos de papelería, ordenadores, tablets e incluso mobiliario de oficina también dejan una huella de carbono.

Artículos de papelería, ordenadores, tablets e incluso mobiliario de oficina también dejan una huella de carbono

El conocimiento es poder

El conocimiento puede ayudar a mejorar la gestión de la energía, las emisiones y la eficiencia, especialmente en las flotas de vehículos. Dentro de un edificio, una mejor gestión de los suministros energéticos puede mejorar considerablemente las facturas, los costes básicos y, en consecuencia, la rentabilidad.

Las calculadoras de la huella de carbono pueden ser útiles para estimar las emisiones individuales dentro de la organización y aumentar la concienciación. Su precisión y efectividad dependerá, en última instancia, de varios factores.

Todas ellas se basan en la información suministrada por el usuario, así que es importante que los datos sobre consumo energético, hábitos de transporte, entorno operativo y prácticas de ahorro energético sean precisos.

Distintas calculadoras pueden centrarse en distintos aspectos. Algunas proporcionan un análisis bastante preciso y detallado, mientras que otras pueden ofrecer una visión más general, quizá con la oportunidad de entrar en más detalle si se desea.

A pesar de que las fuentes de energía se muestran desglosadas (por ejemplo, por un lado, electricidad y, por otro, gas natural o GNL para calefacción), el origen de la electricidad no siempre queda identificado. En Francia, por ejemplo, la mayoría de la electricidad la generan centrales nucleares con un coste cero de carbono, mientras que Alemania ha aumentado la proporción de energía obtenida de centrales térmicas de carbón. La mezcla en otros países puede llegar a ser muy confusa.

No existe una norma universal; diferentes calculadoras pueden usar diferentes metodologías, lo que dará lugar a resultados dispares con los mismos datos.

A pesar de sus limitaciones, siguen siendo herramientas útiles.

Defina sus parámetros

Al prepararse para realizar sus cálculos, debería considerar si desea incluir solo las emisiones directas de actividades bajo su control inmediato o también las emisiones indirectas procedentes de la cadena de valor. Decida lo que decida, las comparaciones directas solo pueden hacerse entre semejantes.

Puede encontrar diversas calculadoras online fácilmente. En el Reino Unido, Carbon Trust ofrece una calculadora gratuita diseñada específicamente para pequeñas y medianas empresas (SME Carbon Footprint Calculator | The Carbon Trust). Abarca diversas fuentes de emisiones que incluyen energía, transporte, residuos y agua. En EE. UU., la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) ofrece una calculadora sencilla y fácil de usar para pymes (Carbon Footprint Calculators for Businesses – Carbonfund).

SME Climate Hub (Start measuring – SME Climate Hub), presente en muchos países del mundo, usa una calculadora proporcionada por la empresa sueca Normative. Está patrocinada y apoyada por socios de la campaña «Carrera hacia el cero» de la ONU. La calculadora suministrada por ecocockpit (ecocockpit – CO2 balancing for companies) está más orientada a Alemania. Si busca en Google «calculadora de huella de carbono», podrá encontrar según su idioma y país.

Facilidad de uso

Las calculadoras de Carbon Trust y Normative resultaron bastante fáciles de usar. Introduje los detalles de Lockeran/Eureka, una pequeña empresa imaginaria que opera un almacén de 1.000 m², con 5 empleados e ingresos de 500.000 £ o 500.000 €. El consumo eléctrico introducido fue de 29.000 kWh/año; el de gas natural, de 1.000 m². La empresa cuenta con 3 vehículos de gasolina que consumen 1.500 l/año. El consumo total de diésel de sus 2 carretillas elevadoras, 3 camionetas y 1 generador es de 10.000 l/año. La empresa ubicada en Francia, pertenece a la zona euro por lo que tienen utilizan el Euro como moneda oficial.

La calculadora de Normative me exigía bastantes detalles, lo que probablemente sería de utilidad para las empresas que operen en el mundo real.

Resultados

Normative estimó que mis emisiones totales de CO2 eran de 67,7 toneladas/año. Casi la mitad (32,5 toneladas) correspondían al consumo de combustible (gasolina y diésel), que se describe en el epígrafe «Alcance 1: emisiones directas de fuentes que son propiedad de la empresa o están controladas por ella». Las emisiones del epígrafe «Alcance 2: emisiones indirectas derivadas del consumo de electricidad, calor o vapor comprados» eran muy bajas, de tan solo 1,41 toneladas, pero debe tenerse en cuenta que la electricidad en Francia se genera a partir de energía nuclear. El epígrafe «Alcance 3» abarca «viajes de empresa, bienes de capital y bienes y servicios adquiridos». La huella de carbono de los bienes de capital, incluyendo maquinaria, mobiliario de oficina y ordenadores, arrojó un valor algo preocupante: 24,8 toneladas.

carbon results-ES

Los resultados de Carbon Trust se dividían en tres secciones. Un diagrama de sectores muy claro mostraba que la climatización (HVAC), con un 41 %, era el principal factor de consumo energético, pero solo algo por delante de la iluminación, con un 40 %. Se indicó en la calculadora que en nuestras instalaciones no disponemos de sistemas de apagado o atenuación automática de la iluminación. Los resultados indicaron que el uso actual estaba dentro de los promedios del sector, pero también identificó una mejora rápida. Mi empresa ficticia podía ahorrar 1.879 £/año modernizando el sistema y los controles de iluminación por una inversión inicial de 2.256-3.739 £, lo que permitiría alcanzar el retorno de la inversión en dos años o menos. El ahorro en kWh ascendió a poco más de una sexta parte del total: 5.526 kWh.

Curiosamente, Carbon Trust calculó un valor muy inferior al de Normative: 34,35 toneladas/año. Esto se explica en buena medida por la ausencia de emisiones del alcance 3 en el cálculo inicial. No obstante, se me ofreció la opción de volver y proporcionar datos más detallados. Las emisiones del alcance 1 supusieron un 82 % del total, y las del alcance 2, un 18 %; un valor muy superior al de Normative y que, de nuevo, asumía que la electricidad en Francia se genera a partir de energía nuclear.

Fue un ejercicio interesante y revelador, aunque los resultados de ambos cálculos fueron bastante distintos. Las empresas deben asegurarse de introducir los datos correctos y hacer suposiciones válidas o, de lo contrario, pueden obtenerse valores muy engañosos.

Calcular la huella de carbono es un proceso iterativo: siempre hay espacio para la mejora. Revisar periódicamente los resultados ayudará a identificar las oportunidades y cuantificar los avances.

De momento, ¡ya he encargado interruptores con regulador de la intensidad y un mejor aislamiento térmico!

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