Financiación de su flota de carretillas elevadoras Estrategias para optimizar el coste, el rendimiento y el control de los activos de manejo de materiales Las empresas de manejo de materiales y los operadores logísticos se enfrentan a una demanda volátil, al aumento de los costes operativos y tecnológicos y a la presión por maximizar la disponibilidad de sus equipos. La financiación ya no se limita a elegir entre comprar o alquilar. Ruari McCallion señala que la flexibilidad, los datos y la participación temprana de las entidades financieras se han convertido en elementos centrales de la gestión de flotas. (Resumen) Han pasado casi veinte años desde la «crisis crediticia» que estuvo a punto de hundir el sistema bancario mundial. Entonces las cosas eran más sencillas, como decía la canción; hoy hay mucha menos certidumbre. Acontecimientos recientes, como la pandemia de COVID-19, la guerra de Ucrania y ahora el conflicto con Irán, han contribuido a reducir la confianza. Las políticas gubernamentales han encarecido los costes en algunos países europeos, especialmente en el Reino Unido, y las crisis económicas han tenido un impacto importante incluso en las economías más grandes. Antes de la crisis bancaria de 2008, la financiación de activos era prácticamente binaria: o se cumplían los requisitos para obtener un préstamo y comprar equipos nuevos, o no se cumplían. Ya hemos dejado atrás el «lo tomas o lo dejas». El coste de una flota de carretillas elevadoras ya no depende solo del precio de las máquinas. El servicio, la disponibilidad, la telemática, la prevención de colisiones y otras tecnologías de seguridad, los valores residuales, la redistribución de los equipos y la capacidad de responder cuando cambia la demanda de los clientes influyen de forma notable en la economía de una operación. No hay una solución válida para todos Las entidades financieras también han tenido que asumir un papel distinto y más proactivo. En lugar de limitarse a analizar las cuentas de pérdidas y ganancias, cada vez deben ayudar a fabricantes, concesionarios y usuarios finales a diseñar soluciones más a medida. No hay una fórmula única, y las entidades lo han reconocido y, en muchos casos, lo han aceptado. Es una manera de conocer mejor a los clientes y de construir relaciones más profundas y duraderas. Desde el punto de vista de la entidad financiera, una relación más sólida significa que ya no se trata solo de los tipos de interés. Para el operador de la flota, una relación más cercana y personal supone una mejor comprensión y más flexibilidad, lo que resulta muy positivo. Según Kevin Lacey, vicepresidente y director de programa global de DLL, una de las principales compañías de financiación a través de proveedores del mundo, la financiación debe diseñarse en función de cómo se utilizará realmente el equipo. El punto de partida sigue siendo el coste, pero las preguntas más reveladoras son de carácter operativo: qué nivel de disponibilidad se necesita, cuántas horas trabajará cada carretilla, qué tareas requieren equipos especializados y si la flota propuesta tiene el tamaño adecuado. Kevin Lacey, vicepresidente y director de programa global de DLL Financial Solutions. Los buenos proveedores de financiación conocen su negocio, hacen preguntas precisas y adaptan las operaciones a sus necesidades reales. Dimensionar bien la flota y la financiación «El coste siempre es el titular principal, pero si consigues que la conversación con el cliente gire en torno a sus necesidades, las cosas se abren», afirma Lacey. «¿Hasta qué punto importa el coste frente a la disponibilidad? ¿Cómo se utiliza el equipo? El value-stream mapping y el análisis de necesidades que realizan el fabricante o el concesionario al inicio de una solicitud son de una importancia extraordinaria. Ahora se presta mucha más atención a dimensionar correctamente la flota. ¿Necesita 50 carretillas idénticas o 10 carretillas especialmente equipadas, mientras el resto de la flota se ocupa de otras tareas? Se dedica mucho más tiempo a este aspecto, y puede tener un gran efecto en el coste total del proyecto». Encontrar la combinación adecuada puede reducir el coste total del proyecto y, al mismo tiempo, mejorar la productividad. Con el tamaño y la combinación adecuados de flota, puede optimizar costes y productividad. Compra en propiedad frente a arrendamiento con servicio completo Una vez comprendidos el uso y los requisitos operativos, el paquete de financiación puede diseñarse para reflejarlos. En aplicaciones de almacén de alta intensidad, la financiación con valor residual o el alquiler pueden permitir una renovación periódica, lo que garantiza el acceso regular a la última tecnología y una propuesta de servicio más sólida. «Por otro lado, la compra en propiedad puede tener más sentido para equipos duraderos que se utilizan pocas horas al año, cuando el operador puede esperar conservar el activo durante una década o más», observa Lacey. En situaciones de uso especialmente intensivo, las entidades financieras y los concesionarios han visto crecer el servicio integral de flotas de carretillas elevadoras («360 grados»), que incluye alquiler, servicio técnico, mantenimiento, monitorización, reparación y sustitución. Este modelo se extendió inicialmente en el Reino Unido, probablemente por su régimen fiscal. Antes, las compras de capital en el Reino Unido se amortizaban contra los beneficios imponibles a lo largo de cinco o diez años. Esto hacía más atractivo el alquiler o el arrendamiento, ya que las cuotas son deducibles en su totalidad y, al ser más bajas, suponen menos presión sobre la tesorería. Hoy el Reino Unido permite amortizar al 100 % en el primer año la inversión en capital en muchos supuestos, por lo que el equilibrio ha cambiado. Sin embargo, la comodidad y el soporte completo que incluyen los contratos «360 grados» siguen siendo muy atractivos. Tanto es así que el modelo se ha extendido y ya es habitual en toda la Unión Europea. El servicio integral de flotas de carretillas elevadoras («360 grados»), que incluye alquiler, servicio técnico, mantenimiento, monitorización, reparación y sustitución, es una opción muy atractiva. «Los sistemas de telemática, los sistemas de detección o prevención de colisiones y los equipos más sofisticados de detección de peatones pueden añadir en torno a 5000 USD al precio de una carretilla elevadora», afirma Lacey. Tecnologías y valores residuales El precio de la solución de arrendamiento o alquiler depende del coste inicial del equipo y del valor residual previsto. Cuanto mayor sea el coste inicial y cuanto más valor conserve la máquina después de tres años, cinco años o la duración del contrato, menores serán las cuotas. Parece obvio, pero influye en el papel y en el valor de algunas tecnologías. «Los sistemas de telemática, los sistemas de detección o prevención de colisiones y los equipos más sofisticados de detección de peatones pueden añadir en torno a 5000 USD al precio de una carretilla elevadora», afirma Lacey. La telemática ofrece hoy a los responsables de flotas una visión mucho más clara de la utilización, del comportamiento de los operadores y de las necesidades de mantenimiento. Su valor va más allá de la elaboración de informes: los datos pueden ayudar a decidir el tamaño de la flota, identificar equipos infrautilizados y proteger la disponibilidad. Al mismo tiempo, los sistemas de detección de colisiones y de protección de peatones se están convirtiendo en un requisito en muchas conversaciones sobre flotas, y ya no son un extra opcional. Aportan valor, pero no son gratuitos. La función de la entidad financiera no se limita a la cuenta de pérdidas y ganancias: puede ayudar a los operadores a distinguir entre lo imprescindible y lo deseable, y a entender los costes asociados. «Estos sistemas evolucionan más como un software que como un hardware tradicional. Su valor en seguridad y en operativa puede estar claro hoy, pero una entidad financiera no puede dar por hecho que esa misma tecnología tendrá un valor de reventa significativo dentro de cinco años», explica Lacey. «Esa incertidumbre añade presión a los cálculos del valor residual. También refuerza el atractivo del alquiler o del arrendamiento para los clientes que quieren la última tecnología sin asumir todo el riesgo de la obsolescencia». ¿Qué valor puede aportar la telemática a su operación? Su entidad financiera puede ayudarle a calcularlo. La flexibilidad sustituye a la rigidez La flexibilidad se está convirtiendo en uno de los requisitos definitorios de los grandes clientes con flota, en particular de los proveedores de logística externalizada y de las empresas que operan en varios centros e incluso en distintos países. Si un contrato finaliza o los volúmenes bajan en un centro, el operador puede querer trasladar las carretillas sobrantes a otra instalación en lugar de seguir pagando por activos que ya no necesita. Las empresas de arrendamiento deben equilibrar esa necesidad con el flujo de pagos y las previsiones de valor residual acordadas desde el principio. La redistribución dentro de la propia red del cliente, en el mismo país, suele ser el resultado más sencillo, aunque no es el único. «Una de las cosas que hemos hecho en DLL ha sido desarrollar un contrato marco global (master lease) para atender a estos clientes de gran tamaño e internacionales, que quieren agilidad en los procesos. No quieren verse atrapados con, por ejemplo, cinco requisitos en el Reino Unido y otros diez en Francia», explica Lacey. «Por eso intentamos simplificarlo todo al máximo. Tenemos un único conjunto de términos y condiciones. Cada país dispone de un anexo en el que se documentan los equipos, con los requisitos empresariales propios de ese país, pero esto permite un camino mucho más ágil y sencillo para facilitar el negocio». Esto no implica una flexibilidad sin límites. Los grandes clientes buscan cada vez más un modelo repetible en Europa y, en algunos casos, en Norteamérica, pero los contratos siguen necesitando estándares y límites comerciales claros. Una vez que el operador ha definido los equipos necesarios, las horas anuales y las expectativas de servicio, la financiación puede diseñarse en función de la aplicación y no de las costumbres nacionales en materia de propiedad. El objetivo es evitar que un cliente internacional tenga que renegociar todo el marco jurídico cada vez que adquiere equipos en otro territorio. Lo usado también tiene valor Un mercado de segunda mano más sólido forma parte de la ecuación del valor residual, y no todos los clientes de DLL quieren una carretilla nueva en cada ocasión. Los usuarios intensivos de almacén de primer nivel pueden seguir prefiriendo equipos nuevos por las exigencias de disponibilidad y por el valor de la tecnología actual. Las carretillas reacondicionadas pueden ser adecuadas para aplicaciones de menor uso, como el trabajo ocasional en un patio, y permiten al operador reservar los equipos nuevos para las partes más exigentes de la operación. Involucre pronto a su socio financiero para diseñar de forma estratégica la mejor operación posible. Construya una relación sólida y de confianza con un proveedor que detecte oportunidades para maximizar su éxito. Las relaciones cercanas duran más El mayor cambio desde la crisis bancaria mundial no es un producto concreto, sino un cambio de papel. Hoy, según Kevin Lacey, las entidades financieras participan cada vez más en el desarrollo estratégico de una operación y en relaciones pensadas para durar cinco o diez años. Lacey anima a concesionarios y fabricantes a implicar a su socio financiero desde el principio. «No quiero que el día en que firmamos un contrato de 2 millones de dólares sea la primera vez que conozco al director financiero», afirma. «El especialista en equipos conoce la aplicación; el especialista en financiación puede sentarse con el director financiero, la controladora o el tesorero, identificar las prioridades de la empresa y ver oportunidades para estructurar la operación de forma adecuada. Reunir ambas perspectivas antes de firmar la propuesta puede dar lugar a un mejor resultado comercial y operativo». La confianza es esencial cuando las operaciones alcanzan millones de dólares, libras o euros. Es difícil generarla por primera vez en el momento de la aprobación, y todavía más difícil recuperarla una vez perdida. Para Kevin Lacey y DLL, esta es la expresión más clara de la financiación como servicio: no se trata solo de aportar dinero, sino de ayudar a fabricantes, concesionarios y clientes a desarrollar, poner en marcha y asegurar la oportunidad. Haga clic aquí para obtener información sobre las soluciones financieras de Cat® Lift Trucks. Haga clic aquí para encontrar su distribuidor de montacargas Cat® más cercano, quien con gusto le brindará más información sobre las opciones de financiamiento. RESUMEN Este artículo ofrece la opinión de un experto mundial en financiación de flotas de carretillas elevadoras sobre estrategias en este ámbito. Explica el papel proactivo y el valor añadido que aportan las entidades financieras más destacadas al diseñar soluciones de flota. Entre los subtemas figuran el dimensionamiento de la flota, la compra en propiedad frente al arrendamiento con servicio completo, los equipos nuevos frente a los de segunda mano, y las cuestiones relacionadas con los avances tecnológicos y los valores residuales. En definitiva, un enfoque flexible y una relación estrecha y sólida con un proveedor de financiación de confianza son claves para el éxito.